Personas /Retrato


Elina Brotherus, The fool (autoretrato) Félix Nadar, Charles Baudelaire
La cuestión de cómo hacer justicia al carácter immanente y complejo del rostro de una persona en una imagen única y estática, como es la fotografía, ha ocupado a innombrables artistas. Miestras que un pintor puede conseguir una síntesis basada en diversas sesiones de pose, el retrato fotográfico tiene que alcanzar el mismo resultado en una fracción de segundo, una instantánea sin tiempo ni espacio.
A pesar de la posibilidad de tomar varias fotografías de una persona, permanece la cuestión de cómo realizar un retrato satisfactorio, es decir, cómo “dibujar” o “trazar” en el sentido de “trazar un mapa” (en latín portrahere) de un sujeto, al mismo timepo que la mirada del fotógrafo penetra y consigue exponer y separar el decorum del ser. Es esencial, pues, en este proceso la relación del retratista con el sujeto, siendo muchos retratos el resultado de un juego diplomático entre los dos en el cual cada parte tiene una agenda oculta que oscila entre el descubrimiento y el encubrimiento. […]
Con algunas excepciones (algunos actores, políticos y modelos profesionales), incluso si un sujeto medio es consciente de ser fotografiado, no sabe sin embargo habitualmente con qué aspecto o expresión ha quedado definitvamente fijado en la foto. Pero ¿qué nos cuenta una simple fotografía del ser del sujeto? ¿no es demasiado pretencioso hablar del ser del sujeto? sin embargo, la atribución de estas habilidades al medio fotográfico ha sido objeto de discusión desde los inicios de la fotografía… [Marcel Feil, Foam Magazine #17]