Sally Man

 

En otoño del 1992, en el Institute of Contemporary Art de Filadelfia, se inauguró la exposición "Immediate Family", de la joven y desconocida fotógrafa Sally Mann.  Las fotografías, tomadas entre 1984 y 1991, reflejaban la infancia de sus tres hijos Emmet, Jessie y Virginia en la Virginia rural donde la misma Sally Mann se crió. La fotógrafa no era consciente de la atención mediática que recibiría a partir de ese momento ni de la controversia que su trabajo crearía:

 

Para ella no eran más que fotografías sobre el proceso de crecimiento de sus hijos, mientras que para sus detractores americanos se trataba casi de pornografia infantil porqué mostraban el aspecto más sensual e inquietante de la infancia. Según Mann “muchas de estas imágenes son íntimas, algunas son ficciones y otras son fantasías pero la mayor parte trata de situaciones ordinarias que ha visto cualquier madre”. Es decir, para ella, la sensualidad innata de los niños es inevitable y ella, lejos de esconder esta realidad, busca reflejarla en algunas de sus fotografías, junto con el misterio y la fantasía propios de la infancia. La belleza de sus fotografías, no deja de cuestionar, sin embargo, la línea que separa infancia y la edad adulta con su proyección de miedos e inseguridades sobre los niños.

 

Posteriormente a este trabajo, Mann se interesó por imágenes de mortalidad y decadencia en la naturaleza  y, eventualmente se enfocó a sí misma y fotografíó la progresión de la enfermedad de distrofia muscular de su marido.  “Mann es una de las últimas fotógrafas de naturaleza que se encara a la cruda e inimaginable experiencia vital con una cámara de 8x10” [Steve Appleford, L A Times]